CONVIVENCIA DEL INGLÉS Y EL ESPAÑOL EN EEUU.

Jose Antonio Millán apuntaba hace unos días en El País que el observatorio del español en EEUU es fruto de un interés comercial con vistas a que, aproximadamente en 2050, EEUU será el primer país hispanohablante del mundo.

Después de haber leído varios artículos y ensayos sobre el llamado “spanglish”, como el propio documento ofrecido en la propuesta de ensayo, así como el escrito de Natalia Koroliova, Lorena en Somos Colombiano y el artículo de J.M. Millán en El País, llego a la conclusión de que el “spanglish” no es un peligro para la comunidad hispanohablante, ni una lengua corrompida, sino una forma de identidad. 

Encontramos a veces el argumento de que el “spanglish” es una nueva demostración de que el inglés es una lengua que invade y tapa al resto de lenguas del mundo. Sin embargo, los jóvenes españoles, por hablar de mi caso, nos vemos constantemente bombardeados por la idea de que el inglés es imprescindible para nuestro futuro de multimillonarios. 

Vivimos en un un mundo donde la lengua inglesa es la lengua de intercambio internacional por excelencia, donde apenas nos quedan costumbres propias de nuestras culturas, donde todo se ha globalizado. Cada vez aparecen más préstamos, adquirimos más ideales de vida extranjeros y soñamos más con un estilo de vida impuesto por los medios de comunicación. 

El “spanglish”, en mi opinión, es fruto de la necesidad. Como decía Ángel López, los inmigrantes hispanos de EEUU no viajan por placer. Una vez llegan, necesitan buscarse la vida, de modo que es impensable que su prioridad llegue a ser mantener la pureza de su lengua (habría que profundizar en qué entiende cada uno por “pureza).

En todo caso, nunca hay que perder de vista que el uso hacer a la norma, y no al contrario. Pienso que cualquier intento de erradicar una forma de hablar arraigada es un imposible. 

Leyendo, además, varios comentarios en páginas de periódicos donde se trata este tema, veo que usuarios hispanoamericanos se sienten orgullosos de utilizar el spanglish. Lo entienden algunos como una forma de hacer frente al “English Only”, como una forma de demostrar que se siente orgullosos de su procedencia y de que se niegan a adoptar una lengua extranjera. Hablar en español sería una locura. Se ven obligados a comunicarse en inglés, pero, como decirlo, “introducen sus toque” mediante la mezcla con el español.

Hay que estar atentos. Es importante tener presente que, la mayoría de las veces, el interés por cuestiones de este tipo está lejos de nacer a raíz de intenciones nobles. No soy una experta en el tema y no conozco a ningún hablando de “spanglish”, pero no me sorprendería que en las mentes de algunos grandes estuviese la idea de volver a “colonizar” a una comunidad que ya tiene unas bases propias.