PRAGMÁTICA INTERCULTURAL

Después de leer el artículo sobre pragmática contrastiva, he podido formar una definición propia de lo que es: un conjunto de relaciones dialécticas entre los distintos modelos de conocimiento y actuación de cada cultura.

Nos dice el texto de Inés Olza Moreno que todo modelo comunicativo verdaderamente completo debe tener en cuenta tanto el código lingüístico como un código de conocimientos compartidos sobre la realidad. De lo contrario, pueden originarse malentendidos y violaciones de las máximas pragmáticas. Por ejemplo podría poner un caso curioso que ya comenté en clase: mi profesor de inglés, David, llamó a su casera porque el microondas del piso que él le tenía alquilado le daba calambre. Ella, al llegar, vio que lo usaba descalzo y exclamó: “¡Claro, mi alma, si lo tocas descalzo te da calambre!”. David, al principio, entendió que ella decía “mi arma” (a causa del fenómeno de neutralización L/R típico del habla andaluza), pero luego comprendió que su casera decía “alma”. David no quería “tener ese tipo de relación con su casera”, nos contaba. Vemos un fallo en el código de conocimientos compartidos.

Resulta interesante el ejemplo propuesto en el documento sobre la mujer japonesa y la israelí. La israelí, con intención de cambiarle el asiente en el teatro a su marido, le dice directamente lo que desea. La japonesa, sin embargo, introduce un toque de sutilidad y, con la misma intención que la israelí, le pregunta a su marido: ¿Te gusta tu asiento?

Es interesante el apartado del artículo dedicado a la “ritualización”. Debemos hacer una perfecta distinción entre lengua y cultura, ya que podemos encontrar distintas lenguas en una misma cultura. Los ritos del lenguaje son indispensables en cualquier lengua, en mi opinión, ya que suponen una comodidad a la hora de la interacción comunicativa. Es decir, sabemos qué decir en cada situación gracias a que conocemos los “ritos” lingüísticos.

Importante también es la valoración del silencio. Encontramos, por ejemplo, que en nuestra cultura, la occidental, entendemos la palabra como algo útil a la hora de eliminar a incertidumbre. Sin embargo, en otras culturas podríamos encontrar que el silencio supone algo positivo o un medio para evitar dañar nuestra imagen social. Por ejemplo, en la cultura apache se evita dirigir la palabra a alguien que insulta o a personas que se acaba de conocer.

La pragmática intercultural engloba muchísimos aspectos. Concluye Inés Olza con que la pragmática contrastiva nos ayuda a mejorar la comprensión del hecho comunicativo en sus distintas caras.


Un conocimiento acerca de la pragmática intercultural es, en mi opinión, una gran ventaja a la hora de establecer relaciones con personas de diferentes culturas, así como una fuente de curiosidades y divertidas anécdotas.